1.6.11

Peter Parker y yo

Hace algún tiempo me criticaba una amiga:

- Es que no sé porqué no os podéis poner un nombre normal en el correo electrónico o en el feisbuc...

(ella dice y escribe feisbuc, y bien dicho queda)

Y no es que no tenga razón, porque el tener personalidad múltiple no trae más que complicaciones. A Peter Parker y a mí nos ha traído muchas, cómo no. La menor de las cuales es tener que atender tres cuentas de correo, amén de los follones que arma uno cuando no se da cuenta de a quién escribe desde cuál de ellas.

Pero es que cuando uno empezó -hará tal vez catorce o quince años- en esto de Internet y el correo electrónico nadie usaba su nombre real ni nada parecido. Nadie. Uno se buscaba algo fácil de recordar, graciosillo o cursi, según sus inclinaciones.

Pero Peter y yo llevamos tiempo dándole vueltas a la cosa de hacer pública nuestra identidad real, la que nuestros padres nos dieron, la que aparece en el DNI. Porque ni él ni yo hacemos nada malo, antes al contrario: ayudamos a quien podemos, sobrevivimos con lo que ganamos.



Es cierto que poner en el perfil de uno un camaleón o un huevo tipo twitter le ahorra a uno el rubor de ver su cara en cualquier sitio insospechado o indeseado. Pero tal vez sea un modo de ir mejorando de esto de la doble personalidad, que tal vez ya es hora.

Un día de estos me decido, sí.

3 comentarios:

Teresa, la de la ventana dijo...

Estoy tan acostumbrada a pensar en ti como Neo que aunque me digas ahora que te llamas Manolo no podré verte como tal...

Toy folloso dijo...

Joder, casi aciertas con la foto de mi perfil en ese lugar diabólico.
Ni sé porque estoy allí. Apenas lo he usado. Y ya ves mi perfil, todo falso. Pero me están relacionando con gente que ni saben que existo; el único vínculo que tengo con ellos es haber curioseado algo de su vida y milagros, ¡en el Google, jamás en el Face!.
Ahora incluso me sobrecoge entrar allí....

pseudosocióloga dijo...

Uffff, que pereza salir del armario.